El Templo de Philae, el hogar de Isis en Egipto.

El Templo de Philae es uno de los más bellos de Egipto. Se encuentra en Aswan y fue uno de los templos reubicados durante la construcción de la presa.

Dedicado a Isis, la diosa de amor, forma parte de la Leyenda de la triada de Isis, Osiris y Horus que ya os conté durante la visita a Edfu y Kom-Ombo. Según la historia Isis, tras resucitar a Osiris, se refugió en Philae huyendo de su malvado cuñado Seth y allí crío a Horus. Cuando este se hizo poderoso pudo vencer a su tío en Edfu (templo consagrado a su gran gesta).

Entrada al templo de Philae.
Entrada al templo de Philae.

Historia de Philae, construcción y traslado.

En su emplazamiento original, el templo de Philae y los templos anexos a él, estaban situado en la isla del mismo nombre. Con la construcción de la presa de Aswan quedó sumergido bajo las aguas. Fue gracias a la Unesco que, igual que Abu Simbel, se salvó de quedar sumergido para siempre. El conjunto de templos fue desmontado piedra a piedra, trasladado y vuelto a montar en una isla cercana: Agilkia, donde podemos disfrutarlo hoy en día.

Llegando en la barca por la presa de Aswan.
Surcando la presa de Aswan para llegar a Philae en la barca, la experiencia es maravillosa.

En vuestra visita podréis comprobar hasta donde llegaba el agua en el templo, hay muchas paredes en las que se aprecia. Esto se de debe a que el agua del Nilo ya entraba en sus dominios mucho antes de la construcción de la presa en 1970.

Philae se construye durante la época Ptolemaica, igual que Edfu. Fue utilizado durante siglos, en época helenística y romana, pues el culto a Isis se extendió por todo el mediterráneo hasta que fue prohibido por Justiniano I en el año 535 d.C. Por esto, ha pasado por muchas etapas constructivas, desde el siglo IV a.C hasta el III d.C. cuando aun se le hizo algún añadido, como el kiosko de Trajano.

Philae
Alucinando en el templo de Philae

Tras la prohibición de adoración de otros dioses, el templo sufre numerosas vejaciones por parte de los cristianos que, como en Edfu, pican los rostros de las imágenes, relieves y grabados. En la sala hispóstila de Philae instalan una capilla, tallando el altar en las propias paredes del templo.

Símbolos cristianos dentro de templo.
Símbolos cristianos dentro de templo.

Las decoraciones murales del exterior del templo representan a los reyes ptolomeos venciendo y masacrando a sus enemigos. En el interior, los grabados y relieves son más ortodoxos, relativas a adoraciones y ofrendas a los dioses. También se cuenta la historia del nacimiento de Hathor.

La triada de Isis.
La triada de Isis mancillada con sus caritas mancilladas.

En una de las naves hay una reproducción de las inscripciones de la piedra rosetta. Por una pequeña propina, cualquiera de los moradores del templo te la señalará amablemente.

No te pierdas… el templo de Hathor y el de Trajano.

Como decíamos el templo de Philae no es una única construcción, además del templo propiamente dicho de tipología clásica, hay varios añadidos.

El Templo de Hathor. Este pequeño templete adosado al templo principal está dedicado a la diosa Hathor, esposa de Horus y diosa de la maternidad. Representada en sus capiteles con su carita humana con orejas de vaca, es una de las construcciones en las que se aprecia perfectamente el paso del agua por el templo. La entrada está cerrada pero se puede ver perfectamente el interior y hasta donde llegaba el Nilo cuando le daba por invadir la isla.

Templo de Hathor en Philae.
En esta foto, además del Templo de Hathor, se puede ver el pilono principal del Templo de Isis, con las figuras picadas por los cristianos.

El kiosko o pabellón de Trajano lo encontrarás nada más salir del templo, antes del volver al embarcadero. Trajano no fue el único emperador romano que quiso construir en Philae, pero si el que lo hizo más espectacularmente. El pabellón es un kiosko porticado precioso, con vistas al Nilo (ahora a la presa) de altísimas columnas decoradas con hojas de acanto. En el interior se puede ver, grabado en relieve, al propio emperador entregando ofrendas a los dioses.

Visita el Templo de Philae.

Como bien has leído, el templo de Philae se encuentra en una isla por lo que hay que llegar en barca. Desde Aswan apenas tardarás unos 10 minutos en taxi o autobús, está nada más pasar la presa de Aswan. Allí verás un embarcadero enorme, plagado de lanchas, falucas y barqueros que estarán deseando trasladarte hasta Agilkia.

Lateral del templo.
Lateral del templo.

Si vas con un tour o tu viaje incluye esta excursión no tienes que preocuparte de nada, tu guía lo tiene todo controlado. Si vas por libre, lo mejor es que compartas una barca con otros viajeros. Las barcas se alquilan completas por unas 200 o 250 LE.

La entrada al conjunto de Philae cuesta 100 LE.

Templo de Philae: espectáculo de luz y sonido.

Como en otros templos y en las pirámides, en Philae también hay espectáculo de luz y sonido. Los pases son al anochecer y en inglés.

Otras visitas en la zona: la presa de Aswan y el obelisco inacabado.

El Obelisco inacabado de Asuán es una de las visitas que puedes hacer desde la ciudad si tienes un poco de tiempo. Se encuentra abandonado en las canteras de Aswan desde hace más de 3000 años. Se trata de una mole de granito de 40 metros de largo que, de haberse terminado, sería la pieza tallada en un solo bloque de piedra más grande de la historia. Al parecer, la aparición de una inoportuna grieta, provocó su abandono. La visita cuesta 80 LE.

La visita a la presa de Aswan es otra de esas visitas rápidas pero interesantes. La presa es una de las grandes obras de ingeniería del siglo XX y, gracias a ella, se genera la mayor parte de la energía eléctrica que consume el país.

La presa de Asuán se construyó debido a las enormes crecidas del Nilo que asolaban periódicamente las ciudades y pueblos de sus riberas, provocando inundaciones y sequías sin control. Su construcción dio origen al lago Nasser y fue la causante de los traslados de los templos de Abu Simbel y Philae entre otros. En total se trasladaron más de 20 monumentos.

La presa solo puede visitarse desde el exterior pero es un buen complemento al volver de Philae. Sus 110 metros de altura dan bastante impresión pero sobre todo es alucinante ver la diferencia del nivel de agua entre ambos lados de la presa.

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