Descubre Debabarrena, la comarca gipuzkoana que lo tiene todo.

Todo, todo y todo. El papá de la niña del anuncio lo arreglaba todo y a la Comarca de Debabarrena no le falta de nada. Mar, montaña, gastronomía, historia, playas de infarto, un inmenso patrimonio y ¡hasta un geoparque! Si venís a Gipuzkoa y queréis pasar unos días diferentes, es vuestra zona.

Vamos a empezar por el principio, ¿qué es Debabarrena?

Se trata de una comarca situada en Gipuzkoa, en pleno centro de Euskadi, formada por los municipios de Deba, Eibar, Elgoibar, Ermua, Mallabia, Mendaro, Mutriku y Soraluze. Desde aquí no tardarás ni una hora en llegar a cualquiera de las tres capitales vascas por lo que puede ser la «base de operaciones» ideal para tu viaje por el País Vasco.

Tuve la suerte de visitar algunas zonas de la comarca gracias a un Blogtrip organizado por Debabarrena Turismo y, aunque me queda muy cerca de casa, descubrí un montón de lugares nuevos que compartir. Sin duda me queda mucho por recorrer todavía, así que ya planeo nuevas excursiones a la zona para este verano tan extraño que nos está tocando vivir, ¿te vienes?

Conoce a mis compis de blogtrip: Josune de Bekerreke, Erik de Tierras Insólitas, Myriam de A donde quiera que vaya y Gontzal de Turismo Vasco.

¿Qué ver en Debabarrena? Imprescindibles para una visita top.

Geoparkea: el Geoparque UNESCO de la Costa Vasca

Vamos a decir primero lo obvio. El Flysch. El Geoparque UNESCO de la Costa Vasca se ha convertido en un gran atractivo en la zona, acaparando todas las miradas y fotografías de los visitantes. Y no es para menos, el patrimonio geológico es importantísimo pues guarda en sus entrañas la historia y evolución de la tierra. En la comarca de Debabarrena hay numerosos puntos desde donde poder ver el Flysch, por ejemplo los acantilados de Sakoneta y Mendata. 

Pero no solo de Flysch vive Debabarrena y es que estas formaciones rocosas tienen su «replica» en el interior, lejos del mar. No existiría el flysch sin el Karst, un paisaje formado por el desgaste de la piedra caliza. Un valle frondoso y verde, sin río, pues desaparece en el «queso gruyere» que se ha ido formando en su interior. Durante millones de años el agua fue erosionando en la piedra multitud de cavidades, creado el entramado de cuevas y grutas que dio cobijo a nuestros antepasados. Las cuevas de Ekain y Praileaitz pueden dar buena fe de ello, en ellas se han encontrado numerosas pinturas y objetos de esos primeros pobladores.

En nuestro paseo por este paisaje Karstico descubrimos Lastur, uno de los valles más singulares de la comarca y de Euskadi. Allí podremos encontrar el Espacio interpretativo del Karst en el que podremos conocer la historia, cultura y geología del valle.

Lastur y sus molinos tradicionales.

De carácter eminentemente rural, lo primero que vemos al llegar a Lastur es la plaza del pueblo. Lo normal, me diréis. Bueno, sí, pero no: la plaza central de Lastur es a su vez la plaza de toros más antigua del País Vasco. ¿Cómo te quedas? Sé que esto no lo has visto venir, yo tampoco, pero la tradición taurina en la zona es grande. En la plaza se organizan capeas que terminan en comilonas y cervezas en la taberna. Y es que el centro urbano de Lastur lo constituye precisamente eso; la plaza, la iglesia, un albergue, varios caseríos (algunos convertidos en casas rurales) y el centro de interpretación del valle. Por supuesto no puede faltar un frontón y lo que para mi fue una de las visitas más interesantes: los molinos tradicionales.

Plaza de Lastur.

Los molinos de Lastur fueron en su origen ferrerías, que desde 1335 aprovechaban el hierro que se extraía de las profundidades del valle. Cuando dejaron de ser rentables se convirtieron en estos molinos, todavía en perfecto estado de conservación. Durante la demostración Bixente os mostrará como siguen moliendo el maíz gracias a la acción del agua y un mecanismo que os explicará al detalle.

Molinos de Lastur
La visita a los molinos de Lastur solo cuesta 2€ y puedes comprar el maíz que producen 🙂

Mutriku pueblo ballenero y paraíso costero

Dejamos atrás el interior para volver a la costa, concretamente a Mutriku, uno de los pueblos más encantadores de la zona. Esta preciosa villa pesquera, con sus estrechas calles que desembocan en el puerto, es una de las villas medievales mejor conservadas de Euskadi. En un paseo de lo más agradable podremos disfrutar de sus hermosos palacios, sus casitas pintadas de colores y su buen ambiente con olor a salitre. Bajad hasta el puerto y caminad hasta el último dique, el paseo es una maravilla. Si hace buen día podréis disfrutar de la playa y las piscinas naturales de agua salada, únicas en la zona.

Piscinas naturales de Mutriku, una visita imprescindible en Debabarrena
¿Uno de los lugares más fantásticos del mundo? Yo digo sí.

Nosotros tuvimos la suerte de hacer una visita guiada con Noemí, que nos contó todos los entresijos y cotilleos salseantes del siglo XVIII. ¿Los protagonistas? Dos ilustres de la época: Cosme Damián Churruca, navegante, héroe de la batalla de Trafalgar y alcalde de Mutriku en sus ratos libres y José Antonio de Gaztañeta, marino e ingeniero naval cuyas aportaciones a la construcción naval cambiaron el juego de numerosas batallas. Gaztañeta teorizó y escribió numerosos tratados gracias a los que se llegaron a construir barcos más rápidos, más ligeros, más letales.

Estatua de Churruca en la plaza principal de Mutriku
Gure Cosme Damián, señalando con su dedo pocho.

El palacio Arrietakua fue hogar de ambos navegantes (no a la vez, que el salseo sería extremo) y se ha mantenido conservado intacto hasta nuestros días. Si tenéis curiosidad por saber como vivía la gente de bien en el siglo XVIII, no os lo podéis perder.

Y es que Mutriku está plagado de preciosos palacios que no podréis dejar de admirar durante vuestro paseo. Si tenéis ocasión, entrad también en su iglesia: el interior no corresponde para nada con el exterior neoclásico proyectado por Churruca. Estoy segura de que os sorprenderá.

Puerto de Mutriku, una de las villas más hermosas de Debabarrena.
Puerto de Mutriku. En el último de los diques duerme un dragón 😉 una central undimotriz que genera energía eléctrica gracias a las olas.

Deba y su joya escondida, la iglesia de Santa María.

Si os recomendaba entrar en la iglesia de Mutriku, en la de Santa María de Deba es una orden. No sé cuantas veces habré pasado por la puerta sin hacerle demasiado caso hasta este fin de semana. Gracias a Turismo de Deba pudimos descubrir esta auténtica joya del gótico vasco.

Santa María de Deba

Santa María de Deba tiene dos cosas sorprendentes que no se pueden apreciar desde fuera: su interior y su claustro. El exterior de la iglesia es austero, casi una torre defensiva con campanario, pasa muy desapercibido. Pero en cuanto cruzamos el primero de sus arcos: ¡ah! en el pórtico comienza la fantasía. La portada fue construida en el siglo XV (y policromada un par de siglos después) a imagen y semejanza de Santa María de Laguardia en Araba. Aun pueden apreciarse sus preciosos colores adornando las figuras que cuentan la historia de la Virgen.

Interior de Santa María de Deba

Dentro, estos colores seguirán acompañándonos decorado algunos de los nervios de las bóvedas de crucería que sostienen las tres naves. Estas naves, construidas en época renancentista, nos guían hasta el ábside del altar, donde nos espera un impresionante retablo barroco. Pendiente de la bóveda central cuelga un pequeño barco, concretamente una fragata. Este detalle es típico de las iglesias costeras, seguramente como ofrenda y gratitud por la protección de su patrona en el mar.

Pasamos al claustro, tesoro oculto tras una puerta que antaño fue la entrada lateral de Santa María. Su importancia es vital, el más antiguo de Gipuzkoa y de los tres únicos claustros góticos de la provincia junto con el de San Telmo (Donostia) y Oñate.

Como buen claustro es armónico y ordenado, perfectamente proporcionado, rodeado por sus cuatro corredores abovedados. Lo único que rompe su simetría es un ligero cambio en la decoración de sus ventanales de arcos apuntados. Dos de ellos decorados con decoración vegetal propia del gusto gótico y el resto decorados con una traza de panal de abeja más acorde a los gustos renacentistas.

No dejéis de admirar las capillas góticas de las naves laterales de la iglesia antes de salir a disfrutar de las preciosas calles de Deba. Y es que Deba tiene mucho más que ofrecer que la playa, hay muchas actividades al aire libre para hacer. Desde el mismo centro del pueblo salen rutas muy distintas y muchas las podréis disfrutar en familia.

Senderismo y naturaleza. Rutas para descubrir la zona.

Sin duda la más conocida de Debabarrena es la ruta del Flysch que une Zumaia con Deba y en la que vas caminando sobre impresionantes acantilados. Se trata de una ruta de 14 kilómetros lineales que forma parte de la GR121 – Talaia Bidea que da la vuelta a Gipuzkoa.

Con este paseo podrás descubrir lugares emblemáticos de nuestra geografía, partiendo desde la ermita de San Telmo en Zumaia, hasta llegar a Deba o viceversa. Para mi, los puntos más bonitos son el mirador de Portutxiki, Sakoneta y Mendatagaina.

Haciendo la ruta del Flysch pasaréis por la ermita de Santa Catalina, que es otra preciosa ruta que podéis hacer desde el centro de Deba. En la web de Debabarrena Turismo tenéis bastantes paseos detallados, con mapa, kilómetros y bien de fotos para que nadie se pierda.

En nuestro fin de semana intenso en la zona pudimos hacer dos: la Ruta de los Dólmenes (tenéis post) y la de las Marismas de Casacampo. Merecen la pena mucho.

Ruta de los dólmenes Debabarrena
Mientras recorres la Ruta de los dólmenes (pronto en sus mejores blogs, bueno, en este) te acompaña un paisaje como este.

¿Os da alergia andar? Os diría que no fuerais tan vagos, pero quien soy yo para juzgar a nadie 😛 En cambio os daré una alternativa jugosa y coche-friendly: la Ruta de los Miradores. Suena bien, ¿verdad? Se trata de un recorrido autoguiado por 15 miradores naturales desde los que podrás apreciar el Flysch, el Karst y los increíbles paisajes de Debabarrena. Tenéis el mapa de la ruta descargable en la web del Geoparke, no diréis que no lo ponen fácil.

Mirador de Itziar
De mirador en mirador y tiro porque me toca. No podrás parar de hacer fotos.

Dormir en Debabarrena. Alojamientos singulares.

Por su localización Debabarrena es el lugar perfecto para hacer turismo recorriendo la comarca y el País Vasco. Estás a un tiro de piedra de las tres capitales vascas y la zona cuenta con una gran variedad de alojamientos de calidad. Además muchos de ellos son de lo más originales.

¿Has pensado alguna vez en dormir en una sidrería con más de 100 años de tradición? Pues en Debabarrena puedes. El caserío Txindurri-Iturri cuenta con seis habitaciones, en plena naturaleza pero muy cerquita de Deba, entre la montaña y el mar.

Perlakua Saka, agroturismo en Debabarrena.
Perlakua Saka, el agroturismo donde me alojé en Debabarrena. Encantador y muy muy recomendable.

Otra opción singular es Perlakua Saka, situado en una antigua ganadería, Markes de Saka, en funcionamiento desde 1897. El agroturismo y restaurante han sido restaurados manteniendo su carácter rústico. Se nota el amor en los detalles, con todos los muebles perfectamente recuperados y cuidados, las vigas vistas y las preciosas flores y plantas que decoran sus accesos. Una maravilla con vistas al mar y un entorno únicos.

Si lo tuyo no es el campo, no te preocupes. En Debabarrena tienes una cantidad de opciones de alojamiento sin igual. Si buscas darte un lujo con unas vistas de infarto, échale un ojo al Hotel Arbe. Pero si eres un auténtico urbanita siempre puedes optar por alojarte en pleno Eibar y estar en el meollo del buen ambiente del poteo y los bares de pintxos. Puedes ver todas las opciones aquí.

Comer en Debabarrena. La mejor gastronomía con buen producto local.

Por si todo lo que te estoy contando hasta ahora no te seduce lo suficiente (igual no tienes alma), voy a conquistarte por donde sé que nunca falla: por el estómago. La gastronomía en Euskadi es un placer para los sentidos y en Debabarrena no iba a ser menos. Te dejo unas cuantas opciones que pudimos descubrir en nuestro fin de semana descubriendo la comarca. Sin orden de preferencia, porque no se puede elegir entre mamá y papá o entre rape y txuleta. NO-SE-PUE-DE.

Restaurante Urgain en Deba, todo un referente.

Calidad. Esa puede ser la palabra que defina perfectamente el lugar. Producto de calidad, preparado con mimo y con la atención y el entusiasmo de Xabier a los mandos. Haced caso a sus recomendaciones, si os dice que comáis besuguitos los coméis, aunque no sepáis que demonios es eso. Merecerá la pena.

Restaurante Urgain
El besuguito es en realidad breka y está delicioso.

Restaurante Urgain. Calle Hondartza, 5, Deba.

Txurruka en Soraluce, cocina tradicional y abundante.

Especial «bajar de la Ruta de los Dólmenes con hambre y saber que te has ganado el premio«. El restaurante Txurruka está siempre hasta los topes, reservad si queréis probar su estupenda comida tradicional. Mención especial a una de sus recomendaciones fuera de menú, un cordero al horno para chuparse los dedos. Hay menú del día, también de fin de semana y carta. Y unas mesitas fuera a modo de merendero junto a la parrilla que… ya paro, que no os quiero enamorar.

Restaurante Txurruka
Plato estrella del Txurruka

Txurruka Jatetxea, Txurruka Auzoa, S/N Bajo (Caserío Churruca).

Restaurante Pikua, parrilla con vistas de lujo.

Pikua está muy cerquita de Mutriku, de hecho puedes llegar andando por el recién inaugurado paseo que une el pueblo con Deba. En una colina y con una terraza de infarto con vistas al mar, sus pescados y carnes a la parrilla te conquistarán sin duda. Mención de honor para el rape con toque de brasa que nos enamoró a todos los presentes.

Restaurante Pikua

Por cierto, aunque no lo he incluido en alojamientos, la Casa rural Pikua tiene 6 habitaciones y un apartamento completo. Está en Barrio laranga 26, Mutriku.

Restaurante Salegi, ideal para darse un capricho.

En Itziar, un pequeño barrio de Deba, encontramos el restaurante Salegi. Es todo un referente en la zona, bodas, eventos, comidas de empresa… cualquier cosa que quieras celebrar se celebra en Salegi. Y es que su cocina es excelente, cuidando la elaboración y la materia prima. Todos los platos son de primera calidad, hasta el más mínimo detalle hecho en casa y con producto de la zona. Un auténtico lujo.

Salegi Jatetxea
De la parrilla a la mesa.

Restaurante Salegi, en Itziar, junto al Santuario.

Agur Debabarrena, como Terminator, volveré.

Nuestro fin de semana en Debabarrena terminó dejándonos agotados pero con ganas de más. Y es que, a pesar de la intensidad de estos dos días y medio, aun tengo un mucho que descubrir en la comarca. ¡Mirad todo lo que hicimos y ni siquiera recorrimos los 8 pueblos que la forman! Lo bueno es que tengo la suerte de tenerla cerca y volveré a conocer mucho más de ella. Por supuesto os lo pienso contar, no os libráis.

Solo me queda dar las gracias a Debabarrena Turismo, Aitziber, Ane y Miguel por la organización y por invitarnos a pasar unos días tan estupendos. A mis compañeros de Blogtrip por hacerlo todo tan fácil, por las risas aunque no hubiera bikinis ni caballos. ESKERRIK ASKO!

Otros post de mis compis para seguir descubriendo Debabarrena:

2 comentarios en “Descubre Debabarrena, la comarca gipuzkoana que lo tiene todo.”

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Ir arriba
A %d blogueros les gusta esto: