Contraste de chateaux, visita bodegas en Saint Emilion

Modernidad vs tradición, podría titularse esta tarde de visitas a dos chateaux, o bodegas de la zona de Saint Emilion. Chateau La Dominique y Chateau de Sales nos abrieron sus puertas en una tarde oscura, de niebla de densa, en la que apetecía estar al calor de un buen vino y de una chimenea gigantesca. No quiero contaros un cuento pero, desde el coche, las hectáreas de viñedos se nos hacían tétricas, como de película de miedo. Aun así adentrarse en ellas mereció la pena.

Bodegas en Saint Emilion

Zona de bodegas en Saint Emilion y Burdeos.

Alrededor de Burdeos hay diferentes zonas vinícolas, cada una con sus propias variedades y distintos vinos. Elegimos la zona de Saint Emilion por proximidad, ya que estábamos pasando un par de días en el pueblo medieval, pero puede haber otras miles interesantes como Medoc, Pessac o Libourne.

La mayoría de las bodegas ofrecen tours guiados que es conveniente reservar. Si no dispones de vehículo propio lo mejor es contactar con la oficina de turismo de Burdeos o Saint Emilion ya que ellos mismos ofrecen visitas que incluyen transporte y cata de vinos. Elegimos esta opción aunque teníamos coche, para despreocuparnos de la vida y darnos un poco a la bebida, que nunca está de más XD

Chateau La Dominique, modernidad y vanguardia.

Llegamos primero a Chateau La Dominique. Este es un buen ejemplo de como el tradicional mundo de la elaboración del vino se une con el mundo de la arquitectura moderna. Años de trabajo y tradición vinícola que se adecuan al siglo XXI de la mano, en este caso, de Jean Nouvel. No es la única bodega de la zona que esta contando con arquitectos de renombre para sus nuevas instalaciones, a su lado, en Château Cheval Blanc, Christian de Portzampac ha creado un edificio concha que sobresale del chateau.

En La Dominique el nuevo edificio de la bodega también es anexo al edifico clásico y es, cuanto menos, original. Está recubierto de láminas de inox móviles de seis tonalidades de rojo diferentes que recuerdan intensidad cromática del vino y reflejan la extensión de viñedos. Estas láminas pueden orientarse según la temporada del año o la posición del sol para modificar su tonalidad.

Chateau la Dominique, bodegas en Saint Emilion.
El añadido, con vistas a los viñedos

En su cubierta, una alfombra de piedras de las mismas tonalidades vino brillan al sol, creando una estupenda terraza desde la que disfrutar de las vistas. En ella se puede además degustar alguno de los vinos de la bodega y comer un aperitivo o menú. Con la tarde tan gris que nos acompaña, la gente se refugia en el interior con una copa. Gracias a sus enormes ventanales se puede apreciar kilómetros de vides a nuestro al rededor.

Chateau la Dominique
Terraza sumida en la niebla más absoluta.

En el interior de la bodega la modernidad también ha terminado con las clásicas cubas de vino de hormigón o madera, dando paso a unas salas frías llenas de enormes decantadores de acero inoxidable. Las estancias en las que se guardan las barricas son estancas, sin ventanas ni demasiadas luces cálidas que puedan alterar la calidad del vino. Las demás siguen los patrones del nuevo edificio, cristal, luz, color burdeos y preciosas vistas del paisaje.

Bodega Chateau la Dominique
Decantadores disfrutando del paisaje.

Nos cuentan que cada bodegas de Saint Emilion y la zona de Burdeos puede tener dos vinos, el principal, siempre de mayor calidad y denominado con el nombre del Chateau, dejando claro que está elaborado exclusivamente con las uvas procedentes de una sola finca o propiedad. Además pueden contar con un segundo vino, de inferior calidad, en este caso Relais de la Dominique.

Como podéis imaginar yo no soy una gran entendida en vinos, pero la arquitectura si me resulta apasionante. En la visita aprendimos bastante sobre la producción de la bodega y los vinos de la zona, eso sí. Además en la cata pudimos «jugar» a distinguir los olores y matices de cada copa. Huelga decir que no conseguí demasiado, más que distinguir entre «me gusta» y «no me gusta».

Chateau de Sales. Tradición e historia.

Debo confesar que, aunque la primera visita fue de lo más interesante, en la segunda, Chateau de Sales me robó el corazón. Puede que por su historia, su arquitectura o por la gracia y simpatía de Marjorie, nuestra guía, pero me enamoró. Se trata de una preciosa finca del siglo XVI, cuya bodega y producción de vinos ha pasado de generación en generación durante 550 años. Se dice pronto. Con denominación de origen Pomerol, sus dos vinos rompen la regla de oro anterior y ambos pueden demoninarse Chateaux.

Chateau de Sales, bodegas en Saint Emilion.
Para ser feliz quiero un chateau.

La visita comienza en el patio exterior donde nos remontamos 500 años atrás para entender la historia del edificio, de la familia y de su producción. No hace falta que os diga que me quedaría a vivir allí sin pensarlo. En su jardín trasero, de más de de más de 47 hectáreas, tiene su propio lago-espejo de agua para no envidiar a la Plaza de la Bolsa. Nos hubiera gustado ver más, su jardín de bambú, el entorno de bosque… pero, como os decía, la niebla es espesa y cada vez es más de noche.

Chateau de Sales
Con la ventanita pequeña me conformo, si yo no ocupo nada
chateau de sales
Hectáreas de bosque y niebla tras esa verja

La bodega propiamente dicha es mucho más tradicional que la anterior, con sus cubas de cemento y sus barricas de madera perfectamente alineadas. El vino de este chateau apenas pasa seis meses en ellas, para conservar su frescura y sabor afrutado, por encima del sabor amaderado que le daría más tiempo en barrica.

Chateau de Sales bodega

La visita concluye con la cata de los dos vinos del chateau y unos embutidos y quesos de la zona en la zona de recepción de visitantes. En cualquiera de las dos bodegas pueden comprarse sus vinos (y otros de chateaux amigos). Elegí un Chateau Chantalouette, el segundo vino de Chateau de Sales y mi favorito en ambas catas, para llevar de regalo a casa y fue un triunfo.

chateau de sales
Recepción calentita del Chateau de Sales

Volvemos a Saint Emilion contentas con la visitas a las bodegas, una tarde de vino y contrastes de lo más interesantes.

i os interesa una visita como esta preguntad en las oficinas de turismo pues cambian cada poco tiempo, tanto los precios como los chateaux. Aunque si os interesa alguno en concreto podéis poneros en contacto directamente con el chateau en cuestión y concertar una visita 🙂 No hace falta que os diga cual recomiendo yo más, ¿verdad?

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